¿Merece la pena ir a la Isla de Tabarca? Respuesta honesta

Sí, merece la pena ir a la Isla de Tabarca, pero no por lo que la mayoría espera encontrar. Su valor real está debajo del agua: es la primera reserva marina de España. Quien va buscando una playa amplia de arena con chiringuitos suele salir decepcionado. Quien va a ver la reserva, vuelve.

Esa es la razón por la que las opiniones sobre Tabarca están tan divididas. En Tripadvisor la isla tiene un 3,9 sobre 5 con más de 2.000 valoraciones, una nota que mezcla reseñas entusiastas con otras claramente decepcionadas. Aquí verás de dónde viene esa división, qué te vas a encontrar de verdad, cuándo conviene ir y qué errores concretos hacen que alguien vuelva a casa pensando que no valía la pena.

El patrón se repite en las reseñas: los visitantes que solo bajan del barco, se sientan en la playa principal y comen algo dan las notas más bajas. Los que dedican un par de horas a meterse en el agua o a explorar Tabarca en kayak por las calas del lado norte son los que hablan de la isla como un descubrimiento. La diferencia no está en la isla, está en cómo se visita.

Por qué las opiniones sobre Tabarca están tan divididas

Tabarca se vende visualmente como una isla caribeña y funciona como una reserva natural protegida. Ese desajuste de expectativas explica casi todas las reseñas negativas.

Las quejas se concentran siempre en los mismos cuatro puntos: la playa es pequeña, hay restos de algas en la orilla, en agosto se llena y el pueblo se ve poco cuidado en algunas zonas. Tres de esos cuatro son ciertos y evitables eligiendo bien la fecha. El de las algas merece una aclaración: lo que se acumula en la orilla son arribazones de posidonia oceánica, la planta marina que forma las praderas protegidas de la reserva. Es exactamente lo que indica que el ecosistema está sano, y es la razón por la que el agua tiene la transparencia que tiene.

A quién le merece la pena ir a Tabarca y a quién no

Depende casi por completo de qué esperas del día. Esta es la lectura honesta por perfil:

Si vas buscando… ¿Merece la pena? Por qué
Snorkel, kayak o vida marina Mucho Reserva marina protegida desde 1986, con visibilidad que supera los 10 metros en días tranquilos
Una escapada tranquila y distinta Única isla habitada de la Comunitat Valenciana, con pueblo amurallado del siglo XVIII
Comer bien frente al mar El caldero tabarquino es el plato de referencia de la isla
Un día de playa de arena clásico Poco La playa principal es pequeña y el resto del litoral son calas rocosas
Monumentos, museos o vida nocturna No La isla mide 1.850 metros de largo y se recorre entera en una mañana
Tranquilidad en pleno agosto No Es cuando llega el mayor volumen de excursionistas de ferry

que merece la pena hacer en tabarca

¿Qué te vas a encontrar de verdad en la isla?

Tabarca es plana (su punto más alto apenas llega a 15 metros), mide 1.850 metros de largo por 450 de ancho y está a 9 kilómetros de Santa Pola. Se divide en dos mitades muy distintas: el pueblo amurallado y el campo tabarquino, prácticamente virgen.

El pueblo amurallado, el faro y la Torre de San José

El casco histórico lo mandó fortificar Carlos III en el siglo XVIII para expulsar a los piratas berberiscos que usaban la isla como base. Se conservan bien las tres portadas de acceso (San Rafael, San Gabriel y San Miguel), la iglesia de San Pedro y San Pablo y el Museo Nueva Tabarca, instalado en el antiguo almacén de la almadraba. Cruzando el campo se llega al faro del siglo XIX y a la Torre de San José. Todo esto se ve en una hora y media larga, sin prisa.

Las playas y calas: lo que conviene saber antes de ir

La Playa de Tabarca, junto al puerto, es de arena, resguardada y de poca profundidad, así que funciona bien con niños. Es también la única de ese tipo, y en verano concentra a casi todo el mundo. El resto del perímetro son calas de roca con agua muy clara, bastante más tranquilas.

Dos consejos prácticos que cambian el día: lleva escarpines o calzado de agua, porque entrar descalzo en las calas rocosas es incómodo, y lleva efectivo, porque bastantes negocios de la isla no aceptan tarjeta. Añade protección solar alta: la isla tiene muy poca sombra natural.

La reserva marina, que es el argumento de peso

Tabarca fue declarada reserva marina en 1986, la primera de España. Cuatro décadas sin presión pesquera han dejado praderas de posidonia en buen estado y poblaciones de meros, sargos, dentones y pulpos que se ven sin bajar a mucha profundidad. Pocos lugares del Mediterráneo español ofrecen algo así tan cerca de la costa, y es la única parte de la visita que no se puede replicar en ningún otro punto de la Costa Blanca.

¿Cuándo ir para que la visita merezca la pena?

La mejor época es la segunda mitad de mayo, junio y septiembre. El agua ya está o sigue estando por encima de los 20 grados, la visibilidad es buena y no coincides con el pico de excursionistas. Julio y agosto funcionan si vas en el primer barco de la mañana y evitas el fin de semana. Si solo puedes ir en agosto un sábado, cuenta con encontrar la playa principal llena.

Cuándo es la mejor época para ir a Tabarca

Cuánto cuesta ir a Tabarca y cuánto tiempo necesitas

Un día completo sobra para lo esencial: pueblo por la mañana, actividad de agua a media mañana, comida en la isla y calas por la tarde. Con medio día se ve el pueblo y poco más, lo que suele ser el origen de la sensación de que hay poco que hacer.

A la isla solo se llega en barco. El ferry de las tabarqueras desde Santa Pola tarda unos 30 minutos y cuesta entre 10 y 15 euros el billete de ida y vuelta, que es la opción más rápida y económica. Desde el puerto de Alicante el catamarán ronda la hora, y en temporada alta hay salidas desde Torrevieja y Benidorm. Conviene comprar el billete con antelación en verano porque las plazas se agotan. Contando barco, comida en la isla y una actividad en el agua (el alquiler de kayak arranca en 25 euros por persona y el de paddle surf en 35), un día completo en Tabarca sale por unos 50 a 70 euros por persona.

Los errores que hacen que la gente salga decepcionada

Casi todas las reseñas negativas comparten alguna de estas decisiones:

  • Ir un fin de semana de agosto y quedarse solo en la playa principal.
  • Coger el último barco de ida, con lo que se llega cuando muchos negocios ya están cerrando.
  • No llevar calzado de agua y renunciar a las calas rocosas, que son las mejores.
  • Tratar Tabarca como un destino de playa y no como una reserva marina, que es donde está su valor.
  • No reservar nada con antelación en temporada alta, ni barco ni actividad.

Ninguno tiene que ver con la isla. Todos se corrigen antes de salir de casa.

Vive la reserva marina de Tabarca con Pura Aventura

Si has llegado hasta aquí buscando un veredicto, este es: Tabarca merece la pena en la medida en que entres en su reserva marina. Es lo único que no vas a encontrar en ninguna otra escapada de la Costa Blanca, y es justo la parte que se pierde quien solo baja del ferry a la playa.

En Pura Aventura tenemos local propio en la isla, así que el kayak y el paddle surf salen de allí y no tienes que cruzar remando ni cargar con material. Puedes remar en kayak de casco transparente y ver el fondo sin mojarte, o apuntarte a una excursión de snorkel en Tabarca de dos sesiones guiadas por las cuevas y los islotes que casi nadie conoce, con equipo, guía y barco desde Santa Pola incluidos. Consulta disponibilidad antes de cerrar la fecha del barco: en temporada alta los fines de semana se llenan con días de antelación.