Las mejores calas de Tabarca: guía práctica para elegir la tuya

Las calas de Tabarca son pequeñas ensenadas rocosas repartidas por el perímetro de la isla, en su mayoría en la parte sur y norte del campo. La isla cuenta con cuatro zonas de baño principales: la Cala dels Birros, la Cala de la Guardia (también llamada del Francés), la Cala de la Galera y las piscinas naturales del norte. Cada una tiene un carácter distinto, y elegir bien marca la diferencia entre un baño del montón y una de las mejores experiencias del Mediterráneo.

En esta guía te explicamos cómo es cada cala, a quién le conviene y qué puedes hacer en cada una. Si tienes pensado  explorar Tabarca en kayak, también te decimos desde qué zonas merece más la pena salir.

¿Por qué las calas de Tabarca son diferentes a las del resto del litoral

Tabarca fue declarada reserva marina en 1986, la primera de España. Eso significa que sus fondos llevan cuatro décadas sin presión pesquera y con praderas de posidonia oceánica intactas. El resultado es agua con una visibilidad que rara vez baja de 10 metros y una fauna marina que sorprende incluso a quienes han buceado en el resto del Mediterráneo.

Las calas de la isla no tienen arena fina ni servicios de hamacas. Son fondos rocosos, con cantos rodados en algunas y piedra caliza en otras. Eso las hace menos cómodas para tumbar la toalla, pero infinitamente más interesantes para quien quiere meterse en el agua.

cala con gente bañándose en Tabarca

Cala dels Birros: la favorita de quienes saben

La Cala dels Birros está en el sur de la isla, a unos diez minutos a pie del puerto. Es la más conocida entre los visitantes habituales y la que tiene mejor relación entre accesibilidad y calidad del agua. Fondo rocoso, aguas con visibilidad excepcional y poca profundidad en la entrada, lo que la hace válida tanto para nadar como para hacer snorkel desde la orilla.

Justo al lado, separada solo por un farallón de roca, está la Cala de la Guardia. Las dos calas forman el rincón más fotografiado de la isla. En temporada alta se llenan antes del mediodía; si puedes, llega antes de las once o espera a última hora de la tarde.

Cala de la Guardia (del Francés): aguas tranquilas junto al pueblo

La Cala de la Guardia, también conocida como Cala del Francés, es la más próxima a la zona habitada de la isla. Tiene varias cuevas, la más conocida es la Cova del Llop Marí. Es una cala principalmente rocosa, de poca extensión, con pequeños cantos rodados en la orilla.

Su posición queda protegida del viento del norte, lo que la hace especialmente útil cuando el resto de la isla tiene oleaje. Es la opción más segura para llevar niños que nadan poco o para quienes buscan aguas sin corriente. No tiene servicios, pero desde allí se llega al pueblo caminando en menos de cinco minutos.

Cala de la Galera: silencio y fondo marino protegido

La Cala de la Galera está en el campo, en la parte más alejada del pueblo. Para llegar hay que caminar entre quince y veinte minutos desde el puerto. Esa distancia disuade a la mayoría de visitantes, lo que la convierte en la más tranquila de la isla en cualquier época del año.

El fondo es más profundo que en las otras calas y la fauna marina es notablemente más abundante. Si te interesa el snorkel en condiciones reales, es la cala que tiene más que ofrecer. Lleva calzado de agua, porque la entrada es sobre roca.

Las piscinas naturales: el secreto que se pasa de boca en boca

En la cara norte de la isla hay una serie de pozas naturales formadas por la roca calcárea. No están señalizadas, no aparecen en la mayoría de guías y hay que buscarlas. Son especialmente populares entre familias con niños pequeños porque el agua queda quieta y poco profunda incluso cuando hay algo de oleaje en el exterior.

Para llegar, hay que rodear la isla por el norte. El camino no está pavimentado y conviene llevar calzado con suela. En temporada alta, son uno de los pocos lugares de la isla donde puedes bañarte con relativa tranquilidad a media mañana.

mejor cala para ir en Tabarca

Cómo elegir la cala según lo que vas a hacer

Si vas con niños

La Cala de la Guardia es la mejor opción: está cerca del pueblo, tiene aguas tranquilas y sin corriente y, si algo va mal, tienes servicios a cinco minutos. Las piscinas naturales del norte son una segunda opción excelente para los más pequeños, aunque el acceso requiere caminar sobre roca.

Si quieres hacer snorkel o kayak

La Cala dels Birros y la Cala de la Galera son las dos que tienen mayor concentración de fauna marina. El fondo de la Galera es más profundo y menos transitado, lo que la hace más interesante para snorkel avanzado. Para el kayak, las zonas abiertas entre calas permiten bordear la isla y ver los fondos desde arriba, algo que cambia completamente la experiencia. Si quieres hacerlo con equipo de snorkel en Tabarca, hay opciones de actividades guiadas desde la propia isla.

Si buscas tranquilidad total

Cala de la Galera, sin duda. Veinte minutos a pie desde el puerto son suficientes para dejar atrás a la mayoría del tráfico turístico. La segunda mejor opción fuera de temporada alta es la Cala dels Birros a primera hora de la mañana, antes de que lleguen los barcos.

Lo que necesitas saber antes de ir

Las calas de Tabarca no tienen socorristas ni servicios de playa. Lleva agua, protección solar y calzado de agua: el fondo es rocoso en todas ellas y las algas pueden hacer la entrada resbaladiza. En agosto, las calas del sur se llenan antes del mediodía; la única forma de evitar la aglomeración es llegar en el primer barco de la mañana o quedarse a dormir en la isla.

El oleaje varía según el viento. Si el viento sopla del norte (tramontana), las calas del sur quedan protegidas. Si sopla del sur o del este, la cara norte puede estar más tranquila. La mejor información sobre el estado del mar la dan directamente en el puerto de Santa Pola o en los locales de actividades de la isla.

Descubre las calas desde el agua, no solo desde la orilla

Ver las calas de Tabarca desde tierra está bien. Verlas desde el agua es otra cosa. Con un kayak puedes bordear el perímetro de la isla, acercarte a las formaciones rocosas que no se alcanzan a pie y ver el fondo marino mientras remas. Es la forma más completa de conocer la isla en un solo día.

En Pura Aventura ofrecemos kayak con fondo de cristal en Tabarca, con salida desde la propia isla y equipo incluido. Una hora es suficiente para rodear las calas del sur y ver los fondos de la reserva marina sin necesidad de saber bucear.